domingo, 27 de noviembre de 2016

El asedio castellano a Vitoria (1199/1200) en palabras de Rodrigo Jiménez de Rada

Seguro que muchos os sorprenderéis al saber que (aparte lo comentado en el anterior post) prácticamente todo lo que sabemos sobre el famoso asedio castellano de 1200 cabe en un par de párrafos de poco más de diez líneas. A mi me pasó lo mismo; ¿cómo podía ser que todo lo que se había escrito después, todo lo que los historiadores habían elucubrado sobre el cerco a Vitoria, se basase en un texto más corto que el de una receta de cocina?

¿Se dieron acaso intentos de asalto a las murallas? (Imágenes: Mount & Blade)

Durante un tiempo pensé que esa 'sorpresa' no era sino consecuencia de mi propia ignorancia, después de todo aún no controlaba bien cuáles eran las fuentes para la historia de Vitoria. Pero no, resulta que no me equivocaba; eso era todo lo que había. 

De hecho, para que veáis lo corta que es la referencia que ha dado pie a todo lo que después se ha dicho, puedo permitirme 'el lujo' de reproducirla íntegramente en este post. Se trata de un breve pasaje de la obra del arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada, en concreto de su crónica 'De rebus Hispaniae' que dice así [el texto original está en latín, así que sáltate si quieres el siguiente párrafo, que después lo he puesto traducido]:

"Post hoc rex nobilis Aldefonsus volens regis Navarrae injurias vindicare, cum rege Aragonum fideli amico congregavit exercitum in Navarram, et obtinuerunt Ruchoniam et Ajuare, que regi Aragonum provenerunt. Obtinuerunt etiam Inzuram et Mirandam, quae regi nobili remanserunt. Et sic uterque regum, patratis variis vastationibus, ad propria est reversus. Iterum autem rex Castellae nobilis Aldefonsus coepit Ibidam et Alabam infestare, et obsidione diutina Victoriam impugnavit. Interim autem Sancius rex Navarrae fortis viribus, armis strenuus, sed voluntate propria obstinatus, regno discrímini derelicto, cum paucis magnatibus migrationis comitibus ad Arabes transmigravit, et eis aliquamdiu commorans nuntios quod ad Miramomeninum Transtyrrhenum transmiserat exspectavit. Quibus pecunias et denaria reducentibus, rex nihilominus deductionis causa peragrans Arabum civitates, et in eorum patria morabatur. Interim autem obsessi, Victoriae pugnis et laboribus fatigati, et defectu victualium macerati, in deditionis periculum inciderunt. Sed venerabilis Garsias Pampilonensis episcopus libertatis studio gratiosus, cum famis periculum comperisset, ad regem Sancium in terram Arabum cum obsessorum aliquo festinavit, qui rei exposita veritate, a rege obtinuit ut regi Castellae Victoria traderetur. Qui rediens tempore constituto cum eo milite, quoniam obsessi Victoriae destinarant, regis Sancii mandatum exposuit, ut regi Castellae Victoria traderetur. Obtinuit itaque rex nobilis Aldefonsus Victoriam, Ibidam, Alabam, Guipuscuam et carum terrarum munitiones et castra, praeter Trevenium, quod fuit postea commutatione Inzurae datum sibi. Mirandam etiam dedil commutatione simili pro Portella. Sanctum Sebastianum, Fontem Rapitum, Beloagam, Zeguitagui, Aircorroz, Asluceam, Arzorociam, Victoriam veterem, Maranionem, Aussam, Athavit, Iruritam et Sanctum Vicentium, adquisivit. Verum rex Navarrae rediit onustus muneribus Agareni, sed exoneratus praedictis omnibus et honore".

¿Cuántos guerreros profesionales defendieron la villa? (Imagen: Mount & Blade)

La traducción que a continuación transcribo procede de la obra 'Introducción a la Historia medieval de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya en sus textos', un trabajo de 1979 dirigido por J.A. García de Cortázar. He detectado algunos errores, pero en esencia puede valernos, y dice:

'Después de esto, el noble rey Alfonso, queriendo vengar las injurias del rey de Navarra, congregó con su fiel amigo, el rey de Aragón, un ejército contra Navarra y obtuvieron el Roncal y Aybar, que tocaron al rey de Aragón. Obtuvieron también Insura y Miranda [de Arga], que quedaron en poder del noble rey. Y así ambos reyes, realizadas algunas devastaciones, volvieron a sus tierras.

De nuevo, sin embargo, el rey de Castilla, Alfonso el Noble, empezó a invadir Ibida [hoy condado de Treviño] y Álava y combatió durante un largo asedio Vitoria. Mientras tanto, Sancho, rey de Navarra, fuerte y vigoroso, valeroso en las armas, pero obstinado en sus propósitos, abandonando el reino a su suerte, se marchó a tierras de los árabes con pocos magnates, compañeros de emigración, y, viviendo entre ellos durante algún tiempo, esperó la vuelta de emisarios que había enviado al Miramamolín ultramarino. Y habiendo éstos traído dinero y regalos al rey, sin embargo, distraído de su causa, continuó recorriendo las ciudades de los árabes, morando en su tierra.

Al mismo tiempo, los sitiados de Vitoria, fatigados por las luchas y trabajos y extenuados por la falta de víveres, vinieron a situación de tener que entregarse. El venerable García, obispo de Pamplona, cuidando generosamente de su libertad, como comprendiese el peligro del hambre, se fue apresuradamente al rey Sancho en tierra de los árabes, con uno de los sitiados, y expuesta la realidad de las cosas, obtuvo del rey que se entregase Vitoria al de Castilla. Volvió en el tiempo marcado con aquel caballero que habían enviado los sitiados de Vitoria y expuso la orden de Sancho de que se entregase Vitoria al rey de Castilla. Obtuvo de este modo el noble rey Alfonso, Vitoria, Ibida, Alava y Guipúzcoa con sus plazas y castillos, excepto Treviño, que en trueque de Inzura le fue después dado. Dio también del mismo modo Miranda [de Arga] por Portilla. Adquirió San Sebastián, Fuenterrabía, Beloaga [valle de Oyarzun], Zaitegui, Aizcorroz [Arlabán], Arlucea, Arzorocia, Vitoria la Vieja, Marañón, Ausa [Elosu], Ataun, Irurita y San Vicente [de Arana]. Ciertamente, el rey de Navarra volvió cargado de regalos del Agareno, pero despojado de todo lo dicho y del honor'.

Eso es todo. Fijaos en que tan sólo lo que he remarcado en negrita se refiere directamente a Vitoria, el resto del relato lo he dejado para que podáis tener una idea del contexto en que se produjo el asedio. No es mucho, ¿verdad?

¿Quiénes formaban el grueso de las tropas de Alfonso VIII? (Imagen: Mount & Blade)

Cierto es que esta nota no tiene por qué ser menos significativa por el simple hecho de ser tan corta, y precisamente por eso lo que no deja de sorprenderme es que los historiadores hayamos preferido quedarnos con lo evidente del relato cuando son tantas las interrogantes que plantea. Por ejemplo; ¿por qué el autor del texto -uno de los principales miembros de la corte castellana- se toma la molestia de resaltar el papel y la bondad del obispo de Pamplona, y silencia por contra el nombre del caballero gasteiztarra que lo acompañó en busca del rey Sancho?, y por cierto; ¿qué hacía Sancho 'en tierra de los árabes'?, ¿qué pinta en esta historia el tal 'Miramamolín ultramarino'? En los siguientes post intentaré despejar éstas y otras incógnitas, puesto que son claves para intentar entender en profundidad este episodio histórico.

3 comentarios:

  1. Sí, amigo Ismael.Soy uno de los que siguen a pie juntillas tus indagaciones historiográficas al ser éstas, junto con las de Agustín Azkarate y dos o tres más, las que marcan el punto más avanzado (más profundo) al que han llegado a día de hoy las investigaciones sobre Vitoria-Gasteiz a nivel académico (y a nivel universal). La pregunta es: ¿no es precisamente ese detalle de la dualidad Nea Victoria / Vetera Victoria el que debería concitar una atención más solícita por parte de la investigación historiográfica? Pero, aún más: ¿Victoria? ¿Qué victoria, y además EN LATIN?
    Gracias Ismael. Sigo tu blog.

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  2. Insistiendo en mi anterior comentario: pocos dípticos terminológicos tan curiosos como "Vitoria-Gasteiz". Analicemos: el segundo término se explica convencionalmente como que es la denominación indígena del enclave geográfico -poco que objetar, salvo la de los que proponen que puede tratarse de la deformación fonética (latín <> euskera) de la fórmula documental "et castelis", entre alguna que otra objeción más que Vd. conoce- ¿pero qué pasa con el primero ("Victoria")? Evidentemente 'victoria' (lat.) = 'victoria' (cast.). ¿Qué hecho de armas se llevó a cabo en las inmediaciones del villorrio Gasteiz que tuviese la suficiente trascendencia militar o política como para determinar nada menos que todo un nuevo topónimo? El hecho de que el término sea latín y no esté expresado en la lengua indígena correspondiente sea cual fuere se explica con facilidad, ¿pero la idea, el concepto? ¿Por qué querer consagrar para los restos la idea de "victoria"? Evidentemente como Vd. dice en varios de sus escritos, la realidad histórica se nos va a revelar no sólo por el método estricto académico-historiográfico sino también mediante "el escepticismo y la apertura a otras realidades menos cartesianas". En este caso barrunto harto arduo el registro histórico de semejante hecho de armas. Pero el reto está ahí.
    Gracias Ismael. Te sigo en el blog.

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  3. Gracias por tus comentarios Joseph, tomo nota de todo lo que dices. Es muy estimulante recibir ideas de parte de la gente que me lee en el blog, me anima a seguir escribiendo. Desgraciadamente estos últimos meses he nadado muy atareado por compromisos laborales y no he podido dedicarle todo el tiempo que me gustaría. Prometo en breve una nueva 'incursión' en estos temas que tanto te interesan. Eskerrik asko.

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